Amigas de La importancia de tener vagina, lo sé, las tengo
muy abandonadas, pero con eso del cambio de gobierno y las exigencias del
salvar al mundo del mal, no me ha dado tiempo de sentarme a chismear con ustedes, pero ya estoy de
regreso.
Saben, últimamente me he visto rodeada de dudas, de mujeres
dudando, de hombres dudosos, de relaciones con dudoso destino, todo el tiempo
es una gran duda. Una de las más importantes es ¿por qué nuestra pareja
busca a otra persona? ¿Por qué el
engaño? ¿Por qué la traición? ¡Es un tema difícil! y de antemano les digo que
no tengo respuestas, incluso podría dejar con más dudas, pero al menos podemos
dudar juntas.
Sabemos que las relaciones no siempre son buenas, no siempre
tienen un final feliz y que por más que lo intentemos, algo sale mal. Lo
primero que nos preguntamos cuando sabemos que nuestra pareja nos “engañó” –lo
pongo en comillas, porque el engaño no es que él o ella tenga un romance con
alguien más, radica en el hecho de que no nos lo dijo y por ende nos traiciona
o engaña- es: ¿Por qué? ¡¿Por qué?! ¿Qué pasó?
No podemos saberlo realmente, ni nuestra ex pareja lo sabe, es lo que se
conoce como: algo que pasa. Lo sé, esta de la chingada, pero así es. Vamos,
incluso cuando nos enteramos de que alguna artista, de esas que lo tienen todo,
cara, cuerpo, talento, dinero, fama, sofisticación, también les ponen los
cuernos, volvemos a la pregunta inicial ¿por qué? y le añadimos: si a ellas,
que lo tienen todo, les pasa ¿qué podemos esperar las simples mortales?
Ahora bien muchachas, los hombres, por naturaleza, siempre
buscan romper moldes, sí, sí, no pueden sólo estar con una sola persona- no
generalizo, pero hasta los que son
fieles piensas en ser infieles, que no todos lo hagan es otra cosa- ya sea por
ondas de dominio, de superioridad, de yo todas las puedo, la infidelidad es una
tentación que siempre ronda. Se saben con la capacidad de hacer feliz a una
mujer y luego se preguntan ¿podré ser feliz
a otra más? o cuando ya tienen tiempo en una relación, años, casi un
matrimonio, les entra la duda –y con la edad, aún más- de: ¿Aún soy traje de aparador o ya habré
pasado a la sección de rebajas? ¡muchas mujeres piensan lo mismo! pero por
alguna razón, la mayoría de las mujeres tenemos más conciencia sobre el otro, sobre
lo que puede desencadenar una infidelidad. Y muchachas, en estos tiempos donde
el 95% de los hombres son homosexuales, el 3% unos patanes y el 2% aún viven
con su madre ¡no podemos darnos el lujo de andar poniendo el cuerno!
Algunas veces la monotonía, la necesidad de “libertad” o las
ansías por alcanzar nuevas metas, desgastan las relaciones y se buscan como
salidas a otras personas. Alguna vez escuché un comentario –seguro de mi
vecina, la chismosa del 13- que comparaba a los hombres con un cerillo, se
incendian rápido y rápido se consumen. Para cuando ellos ya se apagaron,
nosotras estamos comenzando a enamorarnos.
No sé queridas mías porque la infidelidad es tan recurrente,
casi como la gripe en invierno, puede haber causas como inseguridades, la caída
libre a cierta edad, la caducidad del amor, pero ¿qué es lo que realmente
queremos saber? ¿El por qué nos han traicionado o por qué nos duele tanto? ¡Sabemos
que nada es para siempre! ¡Sabemos que las personas no nos pertenecen! ¿Por qué
nos duele tanto? ¿Por qué el estomago hierve? ¿Por qué el corazón pesa como si
fuera de plomo?
Ya que este tema es tan complejo, necesito no sólo la ayuda
de mis gurús, también la de ustedes, por favor no olviden dejar comentarios, la
próxima edición será el mismo tema, pero abordaremos otras preguntas y menos
drama.
Prometo no abandonarlas, saludos especiales a quién ya me
esperaba.
Kiss kiss
Rita
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