La voz de la vagina

Un espacio para reclamos, puntos de vista y el humor que trae consigo tener vagina.

martes, 1 de mayo de 2012

¡Así es como una mujer debe de ser!

En mi familia reinan las mujeres, casi pura vieja en las reuniones familiares, en la última que hubo, en la casa de mamá Tita, la patrona de todas, se me ocurrió hacer una de mis intrépidas preguntas.
“¿Cómo ser una mujer?”
Mamá Tita sacó el cigarro de su boca y comenzó a reírse hasta que la tos efisemica le cortó la felicidad, retomó el aire y volvió a meter el cigarro a su boca.
-       ¿Cómo ser mujer?- me dijo- Fácil, no siendo un hombre.
-       ¿Y como es ser un hombre?- pregunté.
-       ¡Que te rasponda la Juana, esta se conoce a todos!- respondió mamá Tita.
Mi tía Juana se llevó las manos a la cintura y se puso de pie, se acercó a mamá Tita y le besó la frente.
-       Pues sí, me los conozco muy bien, y puedo decir que ser hombre no es tan cabrón como ser mujer.
-       ¡La tienen fácil los condenados!- intervino mi tía Carmen.
-       ¡Hasta que se topan con una de nosotras!- habló mi mamá- Bueno y ¿para que quieres saber como carajos ser una mujer? ¿No lo ha sido por veintitantos años?
-       Pero ¿Cómo voy a saber si lo estoy haciendo bien?
-       ¡Déjate de cosas niña! Una mujer es una mujer como sea que deba de ser o es- dijo mamá Tita.
-       ¡No mamasita… con esos consejos! Mira una mujer debe ser… amorosa- intervino mi tía Clarita.
-       ¿Amorosa? ¡Pero no más con los hijos!- dijo mi prima Lorenza que se unió a la platica.
-       ¿Y el marido?- pregunté.
-       Con ese hay que ser CRE- A- TI- VA- enfatizó la tía Juana.
-       Quiérase o no, las mujeres debemos tener múltiples personalidades- dijo la tía Carmen- Amorosa con los hijos, creativa con el marido, mártir con la sociedad y bien cabrona con la justicia.
-       Trabajadora para no ser mantenidas, recatadas para no ser juzgadas y cojelonas para no ser aburridas- terminó mamá Tita.
-       Debe ser precavida y coda, ahorradora pero despilfarradora, provocativa y fina- añadió Lorenza.
-       ¡¿Tanta cosa?! ¡No pues si esta canijo ser mujer!- dije ya confundida.
-       Sumisa… ¡Pero no pendeja mija!- dijo mamá- A veces hay que doblar las manitas para agarrar las cosas con más fuerza.
-       Débil para abrir un frasco ¡Juerte para parir chamacos!- añadió mamá Tita- Mira que fuerte he sido ¡8 cabrones todos salidos de mi…!
-       ¡Mamasita!- gritó la tía Clarita.
-       ¡Mira, mira la tuya, muy finita! Por eso nunca te casaste Clarita- se burló Juana.
-       Si no me casé fue porque ya los habías acaparado a todos, además eso de andar planchando, lavando y cocinando para un hombre, no fue hecho para mí.
-       ¡Ay si tu! Ahora muy moderna- dijo la tía Carmen.
-       No es modernidad, es comodísimo.
-       ¿Comodismo?- pregunté.
-       Dícese del hecho de fodonguear, pero harás bien, llevar un hogar no es fácil y no todas pueden con ello- me aclaró mi madre.
-       Pero si ahora el hogar es del marido y la mujer por igual, los dos trabajan, los dos dan para los gastos…- les comenté.
-       Pero sólo la mujer paré a los chamacos, es la última en sentarse a la mesa y la única que se queda después de la comida- dijo la tía Carmen.
-       ¿Y si ya sabían de esto por que se casaron?- pregunté.
-       ¡Por brutas!- dijo mamá Tita y comenzó a reír hasta que fue alcanzada por la tos.
-       ¡Ay mamasita, el cigarro te va a matar!- le regañó la tía Clarita.
-       ¡De algo me he de morir! Si no me he muerto con los corajes que me hace pasar tu abuelo, está chingadera ni cosquillas me hace.
-       Pero ninguna ha respondido a mi pregunta ¿Cómo ser mujer?
-       Ser mujer es ser como… como un gatito- respondió Clarita- tierna, a veces convenenciera, te dejas querer pero sólo a veces, huraña con los desconocidos, agradecida con los que conoces…
-       ¡Que gato ni que nada! Que algunas sean bien gatas… no es lo mismo.
-       ¿Qué ser mujer no es lo mismo para todas?
-       ¡Pues claro que no!- dijo la tía Juana- ¿Acaso yo soy como Clarita? ¿O como tu mamá? ¡Hay clases mija!
-       Y tu no tienes- intervino mamá Tita.
-       Pero así me quieres viejita chula.
-       Hay mujeres de todo tipo, color y sabor, siempre un roto para un descocido, pero todas tiene algo en común- prosiguió Juana.
-       Sí, una vagina- dijo Lorenza.
-       Que vagina ni que nada, to`as tenemos las mismas dudas.
-       Y ninguna tiene la respuesta- terminó mi mamá- Si quieres saber como es una mujer… sólo sé como tu quieras ser, eso es ser una mujer, ser todas y ninguna a la vez, aprende de lo que tu madre te enseña, diviértete con lo que la tía Juana te chismea, aplica lo que tu tía Carmen te aconseja, sé tan libre como lo es tu tía Clarita, tan fuerte como mamá Tita, tan amorosa como la prima Lorenza y tan curiosa como siempre has sido tu.

Después de aquella conversación, salimos de la sala para ir a la cocina y ayudar a servir la comida para los maridos y los niños, todas a su particular manera de ser, todas con vagina bien puesta, todas como una y como ninguna a la vez.

1 comentario:

Adriana dijo...

Es la forma más divertida de describir a una mujer. Apoyo todas y cada una de las opiniones de las mujeres de tu casa y comparto su forma de sentir, de vivir y de ver la vida.