La voz de la vagina

Un espacio para reclamos, puntos de vista y el humor que trae consigo tener vagina.

sábado, 7 de diciembre de 2013

En honor a



La importancia de tener vagina dedica esta edición a una persona que nos ha dejado físicamente y cuya fortaleza merece reconocimiento. Podrán pensar que hablo de Nelson Mandela, quien también se ha ido y cuya trayectoria es digna de honores, sin embargo no se trata de él. En esta ocasión hablo de una persona que no saldrá en los periódicos y a quien los presidentes no le dedicaran palabras o días de duelo, pero su familia la recordará por siempre.

Mi tía fue una mujer con la vagina bien puesta, que luchó por largos años contra el cáncer, y continuó su batalla contra otros improperios de la vida, siempre con su particular modo de ser, cuidando de su familia, hijos y nietas, de sobrinos y adoptados. A veces personas tan comunes y tan cercanas son dignas de admiración, así no hayan dirigido un país o luchado contra el racismos, existen personas que pelean día a día por lograr sacar a flote a su familia, o por ser mejores seres humanos  o por lo menos luchamos por no ser un desperdicio en esta parte de la existencia.

Es difícil despedirse de las personas a las que tanto queremos, nadie nos enseña a decir: Nos veremos luego. Adiós, hasta que nos reunamos de nuevo.

¿Quién a tu alrededor merece una mención honorifica por lo que hace a diario? Podrías incluso ser tú.

¡Esto es un hasta luego a todas esas personas que regresan al cosmos, a la energía del universo, a ese estado en el cual todos, tarde o tempranos, nos reencontraremos!
 

1 comentario:

Unknown dijo...

Tienes tanta razon, hay gente que trabaja diario y que estan tan proximas a nosotros, pero que la mayoria de las veces pasan desapercibidas un reconocimiento para todas ellas, en lo particular mi madre y mi esposa, honor a quien honor merece.